Descripción
Pequeño peluche de salamandra común (Salamandra salamandra), un anfibio sorprendente y misterioso que ha fascinado a la humanidad desde tiempos antiguos. Se encuentra en gran parte de Europa, incluidos los bosques húmedos de la península ibérica. Su cuerpo negro con manchas amarillas o anaranjadas es una advertencia natural: esta especie segrega toxinas por la piel que la protegen de muchos depredadores. A diferencia de lo habitual en anfibios, la salamandra común da a luz a crías ya desarrolladas en lugar de poner huevos (aunque algunas poblaciones, por ejemplo en Galicia, son ovíparas). Es un animal muy longevo para su tamaño, pudiendo superar los 20 años de vida en la naturaleza.
Uno de los datos curiosos sobre la salamandra es su impresionante capacidad de regeneración: puede reconstruir partes de su cuerpo, incluyendo extremidades, cola, ojos e incluso partes del corazón. Esta habilidad ha despertado el interés de la medicina regenerativa y la biotecnología. La capacidad de regeneración se ha estudiado mucho en su famoso pariente el ajolote, que también pertenece al orden de las salamandras.
En la cultura popular, la salamandra ha estado envuelta en leyendas durante siglos. Son de hábitos nocturnos y suelen aparecer tras la lluvia, lo que las vincula simbólicamente con el agua, el renacimiento y la transformación. En la Edad Media se creía que podía sobrevivir al fuego, lo que le dio un lugar en la alquimia y en los bestiarios medievales. Este mito ha perdurado en libros, juegos y películas de fantasía. En inglés, se la llama «fire salamander» (salamandra de fuego).
Una figura de salamandra es perfecta para quienes aprecian a los animales curiosos, con un aspecto llamativo y una historia que mezcla ciencia y leyenda.
Tamaño: 28 cm de largo








