Descripción
Peluche de morsa, Odobenus rosmarus. La morsa es un gran mamífero marino que habita en las frías aguas del océano Ártico y las regiones subárticas del Atlántico Norte y el Pacífico Norte. Se reconoce por sus largos colmillos, sus gruesos bigotes y su cuerpo voluminoso cubierto de una piel rugosa. Se alimenta principalmente de moluscos, especialmente almejas y otros animales que encuentra en el fondo marino, donde utiliza sus sensibles bigotes para localizar presas entre los sedimentos.
Los machos adultos pueden alcanzar unos 3,5 metros de longitud y superar los 1.500 kilogramos de peso, aunque las dimensiones varían entre poblaciones y sexos. Tanto los machos como las hembras tienen colmillos que pueden superar los 70 centímetros. Estos dientes les sirven para defenderse, competir con otros individuos y ayudarse a salir del agua sobre el hielo. Las morsas son animales sociales que suelen reunirse en grandes grupos sobre el hielo marino o en las costas, y pueden realizar inmersiones de varios minutos para buscar alimento.
La morsa desempeña un papel importante en los ecosistemas árticos, ya que al remover el fondo marino mientras busca comida contribuye a modificar los sedimentos y a movilizar nutrientes. Durante siglos, las comunidades indígenas del Ártico han aprovechado este animal para obtener alimento, pieles, grasa y materiales de sus colmillos. Actualmente, el cambio climático representa una amenaza importante para muchas poblaciones, porque la pérdida de hielo marino reduce los lugares de descanso que utilizan entre sus inmersiones. La protección de su hábitat resulta fundamental para la conservación de este emblemático mamífero del Ártico.
Tamaño: unos 22 cm de largo










