Descripción
Figura del Tylosaurus proriger, un gran reptil marino que vivió durante el Cretácico tardío, hace entre unos 90 y 66 millones de años. Era un tipo de mosasaurio, un grupo de reptiles adaptados a la vida en el mar y más emparentado con los lagartos y las serpientes que con los dinosaurios. Alcanzaba longitudes de hasta 12 o incluso 14 metros, lo que lo convertía en uno de los mayores depredadores de su tiempo. Su nombre significa “lagarto con protuberancia”, en referencia a la forma de su hocico. Una figura de Tylosaurus permite descubrir a uno de los gigantes más impresionantes de los antiguos océanos.
El Tylosaurus tenía un cuerpo alargado e hidrodinámico, con aletas en lugar de patas y una potente cola que le permitía nadar con gran eficacia. Su cráneo era grande y estaba lleno de dientes afilados, ideales para capturar presas resbaladizas. Se alimentaba de peces, tortugas, aves marinas e incluso otros reptiles, lo que indica que era un depredador oportunista y muy dominante en su ecosistema. Probablemente utilizaba su hocico reforzado para golpear o aturdir a sus presas antes de morderlas.
Los fósiles de Tylosaurus se han encontrado sobre todo en Norteamérica, en antiguos mares interiores como el que cubría gran parte de lo que hoy es Estados Unidos. Fue uno de los superdepredadores del mar de su época, comparable en su papel ecológico a los grandes tiburones actuales. Su aspecto y tamaño lo han convertido en un animal popular en documentales y recreaciones científicas. Una figura de Tylosaurus es ideal para conocer la vida en los océanos prehistóricos y entender la diversidad de los reptiles marinos que existieron junto a los dinosaurios.
Tamaño de la figura: 20,5 cm de largo










